domingo, 31 de agosto de 2014

SUNDAY'S THOUGHTS #15: THANK YOU TOO, TRUE BLOOD (FINALE)

Durante todo el lunes mis esfuerzos por evitar lo inevitable fueron bastante inútiles. Prefería ver uno tras otro capítulos repetidos de Castle en Cuatro, que afrontar que si veía el último capítulo de True Blood sería el final. Para siempre.


Como entusiasta de la serie y fiel seguidora durante sus siete temporadas, siento cierto desconsuelo después de haber devorado los últimos sesenta y tres minutos de True Blood. La sensación es similar a cuando vi la última película de Harry Potter, de una forma freak u otra, sabes que una etapa llega a su fin. En cierta forma habría aceptado un final hace ya dos temporadas, pero al fin y al cabo, los líos de faldas de Sookie Stackhouse tienen cierto encanto. Aunque principalmente fue la combinación de colmillos, sexo y sangre lo que me atrapó de esta serie.


Una escena de sexo duro durante los primeros minutos del capítulo (con gancho metálico en el techo y vídeo porno incluidos) engancha a cualquiera, entonces vi a Eric Northman. Si alguna vez en mi vida conociese a un vampiro nada de crepúsculos que brillan al sol, lo que quiero es a un vikingo sueco con chaqueta de cuero y aproximadamente unos mil años. Nunca olvidare aquel final de temporada donde toma el sol en Suecia totalmente desnudo y apunto de morir. No sé si es mas duro afrontar que la serie acaba, o que no le volveré a ver.


Quizás llegó un momento donde esta serie traspasó mis límites, exactamente entre la cuarta y sexta temporada, cuando dejó a un lado su humor irónico, el sexo y la sangre, y comenzó a inventarse criaturas fantásticas como si de nuevos pokemon se tratase. Pude con los vampiros, los asesinos en serie, los cambiaformas, las mujeres pantera, las ménades, y los hombres lobo. Lo de Sookie como hada telépata que lanza bolas de luz ya me sonó bastante sospechoso. Después llegaron los brujos y brujas, reencarnaciones diabólicas, espíritus malignos y.. Vampiros-hada (too much). Acepté incluso la tendencia homosexual que provocaba como efecto secundario beber sangre de vampiro, y todas las escenas que esto conllevaba (tendencia en alza en series). La esperanza de que True Blood volviese a ser lo que fue comenzó a hacer pesar, pero creo que finalmente me he visto recompensada con esta última temporada.


Una séptima temporada que no me ha decepcionado en absoluto, donde cada cosa ha quedado en su sitio con el dramatismo propio de la cadena. La ironía y el sexo duro se recuperaron, los personajes se hicieron más entrañables si cabe y nos quedamos con escenas más que suficientes para saciar nuestra sed de sangre (jamás podré olvidar el orgasmo instantáneo de Ginger, la fiesta por la muerte de Alcide, el elegante ingenio de Pam, la reinona de Lafayette luchando por su hombre, o al televisivo y multimillonario Eric Northman). Por no hablar de las muertes, llegué a pensar que Sookie moriría por Bill.. Lo que hubiese sido un final HBO en toda regla.


La historia de Bill y Sookie nunca me gusto, lo siento. Sé que es la trama principal entorno a la que gira la serie, pero me cansé de ellos en la segunda temporada, más o menos. Es fácil olvidarse del amor verdadero cuando la protagonista peca de promiscua. Bill, Sam, Bill, Alcide, Bill, Eric, Alcide, Willow, otra vez Alcide, Bill, y un desconocido de barba hipster, más o menos. Una se acaba perdiendo hasta un punto en el que realmente da igual quien se quede con Sookie.


El empeño del vampiro Bill por acabar con una historia olvidada hace casi tres temporadas ha sido algo apresurado, no ha dolido demasiado. La verdad es que no pensaba que el final de Bill fuera a ser tan propio de la serie, con tragedia y sangre por todos los lados. Simplemente creía que viviría, pero en este último capítulo llego a convencerme de que merecía la muerte verdadera. Bill molaba más como reencarnación malvada de Lilith, Dios de los vampiros, que de moribundo que hace lo correcto, pero no me ha decepcionado su final. Aunque yo habría apostado por Eric (que gracias a Dios vive, menudo susto) para acabar la historia de Sookie. Y es que esa era una historia que sí me conquistaba. Desde luego todos y cada uno de sus polvos son imágenes que quedarán grabadas en mi retina forever.


Todos tenían que encontrar su final feliz en esta temporada, y aunque algunos hayan sido descarados para el espectador (primero Violet, que molaba mazo, muere por que Jason se tira - again - a Jessica, y luego aparecen Hoyt y Brigitte. Hoyt y Jessica se casan. En tres capítulos. Vale), otros han sido merecidos. Siete temporadas, con un total de ochenta capítulos, se traducen en aproximadamente tres mil ochocientos cuarenta minutos acompañada de unos mismos personajes. Al final acaba pasando como con los compañeros de clase, por muy distante que sea tu relación con alguno de ellos, el tiempo hace que de una forma u otra aprendas a apreciarles. No dudo que algún día volveré a ver la serie, y estoy segura de que encontraré el mismo encanto en sus personajes que esta primera vez. Mención especial para la reina Sophie Anne, interpretada por la intrigante Evan Rachel Wood, el adorable y siempre sádico Russell Edgington y Godric el mártir, quienes no nos acompañaron hasta el final pero serán inolvidables.


Solo me queda despedirme de True Blood y de toda su fauna fantástica. Me atrevo a asegurar que ya he encontrado una sustituta a la altura, Penny Dreadful.











1.Algo que ver..    Penny Dreadful    2.Recomendación literaria..  Orange is the new black, crónica de un año en una prisión federal de mujeres de Piper Kerman   3.Algo para cantar..  This is war de Thirty Seconds to Mars   4.Un accesorio..  Billetera  de  Mango Touch    5.Una prenda..  Sudadera  de  Frida  Khalo en  aliexpress.com   6.Un lugar..  Mür Café (Plaza Cristino Martos, 2 Madrid - Plaza de España)   7.Lo más bonito del mundo.. Clutch Jean Toucans de Edie Parker    8.Un cosmético..  Laca de uñas 60 seconds de Rita Ora para Rimmel London - Raw as night

viernes, 29 de agosto de 2014

7 CLAVES BACK-TO-SCHOOL PARA NIÑAS GRANDES

Llega la vuelta al cole y me sorprende no haber visto todavía ningún anuncio de El Corte Inglés (atemorizando a los niños con el final de verano desde tiempos inmemoriales) que apoye la necesidad de rutina que me provocan los últimos días de agosto. La nostalgia colegial que hace que me entre mono de bolígrafos de colores todos los años saca mi lado más back-to-school cada septiembre, estilo que reinventan los modernos esta temporada convirtiendo nuestros recuerdos adolescentes en el escenario en el que se inspiran las tendencias para este otoño.


Backpacks are back

Preparar la mochila la noche antes del primer día de instituto era todo un ritual.. Algo que se repetiría cada noche hasta casi el final de nuestros días. Gracias a la influencia de las pasarelas, este clásico sepultado junto con nuestra etapa adolescente se reinventa esta temporada con modelos de lo grunge a lo hipster. Olvidemos las mochilas festivaleras con el verano y entendamos que la universidad no es lugar para nuestra antigua mochila Roxy.
Classic Q Mariska de Marc by Marc Jacobs (390,84€), Doblada con bordado de Pull & Bear (35,99€), Satchel Backpack de Cambridge Satchel (156,96€), Name Drop Backpack de 3.1. Phillip Lim (941,78€), Denim de Bershka (29,99€) y Pashli Backpack de 3.1.  Phillip Lim (647,48€)

El uniforme que Britney nunca llevaría

Uno de mis traumas infantiles se basa en no haber estudiado nunca en un colegio con uniforme. Esto es como con el pelo, si lo tienes rizado lo quieres liso y viceversa. Sabía que los colegios con uniformes estrella del porno solo existían en la ficción (véase Rebelde) o en el fondo de armario de Britney Spears, pero no perdía la esperanza.. Hasta que llegó Blair Waldorf a mi vida, haciéndome comprender que el estilo college puede ser cosa de adultos. Cambié el porn-star por el lady-like y convertí las calzas en uno de mis imprescindibles de otoño. Nunca es tarde para superarlo.

Americana de Zara (39,95€), camiseta con texto de Topshop (26€), Falda de cuadros de Land's End (40$)  y calzas de Topshop (9€)

La niña necesita unas zapatillas nuevas

A pesar de que las marcas españolas no quieran saber nada de ellas (ya basta de creepers por Dios), las slip-on son el calzado de la próxima temporada, siguiendo la tendencia deportiva que arrastramos desde el pasado invierno. Estas zapatillas nunca han sido mi modelo de Vans preferidas, pero esta es otra de las herencias que nos dejan aquellos que imponen las modas en su carrera por adaptar el mayor número de elementos de la cultura urbana en sus colecciones.

Como alternativa colegial os propongo unos blucher, pieza básica junto con nuestra biker este otoño.

Slip-On clásicas de Vans (65€)
Slip-On leopardo de Pull & Bear (35,99€)

Blucher militar de Bershka (24,99€)

Alternativa al estuche (solo para adultos)

En el colegio la popularidad se traduce en la suma del número de bolígrafos y rotuladores que contenga tu estuche. Aunque ya tengamos una edad para llevar plastidecores en el bolso, las mujeres no podemos salir de casa sin arrastrar con nosotras medio millón de cosas absolutamente innecesarias. Un clutch es mi alternativa adulta al estuche, darnos el capricho de tener el más inútil y bonito que veamos (sí, como cuando elegíamos el estuche más pequeño y acababa transformándose en un arma arrojadiza).

Clutch novela de Rachel White Vintage (902,54€)

Clutch con mensaje de Karen Walker (196,20€)

Olvídate del chándal y supera traumas infantiles

No recuerdo con demasiado cariño las clases de Educación Física en el instituto, pero he de reconocer que quizás sentiría un mínimo de nostalgia si hubiese descubierto antes la ropa de fitness. Como renacida amante del deporte (algo que desconcertaría a mi antiguo profesor y a cualquiera que me vea hacer abdominales laterales) entiendo que mi hermana me robe las mallas por mucho que proteste, lo que desconozco es porque me atrevía yo a llevar aquel chándal (la propia palabra suena a horterada) marrón aterciopelado que tanto me ponía para gimnasia.
Leggins fitness (17,99€), botella metálica texto (9,99€), camiseta tirantes doble (12,99€) y bolsa (22,99€) de Oysho

Y el material escolar

Comprar el material escolar siempre ha sido mi parte favorita de la vuelta al cole. La necesidad de tener casi todos bolígrafos y rotuladores disponibles en el mercado, siempre ha sido uno de los síntomas de mi enfermedad de los Apuntes Perfectos. Y para invertir innumerables horas en pintar mi agenda, claro. Moriría sin ella.

Donde antes decíamos papel y boli ahora decimos tablet u ordenador, por lo que las posibilidades son infinitas. Unos cascos para aislarnos en el odioso transporte público, son un capricho colegial necesario para el mes de septiembre.

Agenda de El Mago de Oz en obni.com (12€)
Funda iPad Air de Kate Spade New York (66,52€)

Auriculares rosas de Sony (20,50€)

Cuatro-ojos con clase

Los tiempos cambian y sabemos que ahora aquella niña con gafas de nuestra clase habría sido toda una hipster en potencia. Que la necesidad de usar gafas se haya convertido en sinónimo de moderno es toda una ironía para todos aquellos niños grandes a los que el término cuatro-ojos les persiguió cruelmente durante su infancia, pero la mente humana es algo fascinante. Hazte con una montura bonita y renuncia a las lentillas por una temporada, tus ojos lo agradecerán (sin denigrarte a no llevar cristales si realmente ves bien, no hay necesidad). 

Gafas cat-eye de Wildfox (132,63€)
Gafas tortoise de Stella McCartney (192,28€)
Gafas redondas de Stella McCartney (245$)

miércoles, 27 de agosto de 2014

LO MEJOR Y LO PEOR DE LA ALFOMBRA ROJA DE LOS EMMY'S 2014

La gala de los Emmy, los Oscar de la gran pantalla, es la entrega de premios donde se dan cita las grandes estrellas del mundo de la televisión. Estrellas que no tienen nada que envidiar a las de la gran pantalla. Después de unos desastrosos MTV Video Music Awards, la alfombra roja de los Premios Emmy 2014 ha cumplido.


La elección de las mejor vestidas no ha sido tan fácil como pensáis. Las estrellas televisivas han sabido estar al nivel de la gala, pero el exceso de mediocridad dificulta la toma de decisiones. El rojo vuelve a ser el color más vestido y un diseño de Zuhair Murad muy bien elegido se gana el primer puesto. Una mención especial para el Stephane Rolland de Kate Walsh, Hayden Panettiere y cómo llevar un embarazo con elegancia aunque parezca que vayas a explotar, Lena Headey de Rubi Singer más fiera que la propia Cercei Lannister y el increíble conjunto Christian Siriano de Sarah Hyland (que me ha enamorado incluso con esas mechas). En el caso de Julia Roberts, se saltaría el protocolo con su Giambatistta Valli, pero por poco no se encuentra en la quinta posición.

1. Taylor Schilling de Zuhair Murad


La actriz Taylor Schilling, Piper Chapman en Orange is the new black, eligió este brillante Zuhair Murad en tonos beige que combinó con un clutch en el mismo color y joyas de Forevermark. Aunque eligiendo al diseñador libanés es complicado no encontrarse entre las mejor vestidas, y su personaje no me conquiste demasiado, hay que reconocer lo bien que le sienta a la actriz el vestido y lo mucho que merece este puesto.

2. Heidi Klum de Zac Posen


Zac Posen es siempre una apuesta segura sobre la alfombra roja, como demuestra este sofisticado vestido de ensueño de la colección Resort 2015, pero Heidi Klum me ha conquistado. Los Emmy's son los premios idóneos para despedirse de la temporada estival luciendo los primeros rayos del sol sobre la piel, y la modelo ha sabido destacar su sutil bronceado decantándose por el color rojo. La discreción de los accesorios acompañan la sobriedad del diseño, dotándole del punto justo de elegancia con las joyas de Lorraine Schwartz.

3. Lizzy Caplan de Donna Karan Atelier


Lizzy Caplan hizo su entrada vistiendo este impresionante Donna Karan Atelier con tirantes cruzados y escote en espalda. Una cola en color blanco, en contraste con el negro del resto del vestido son el binomio perfecto para este diseño. La actriz de Master of Sex sabe como lucir esta maravilla dando protagonismo al vestido con unos accesorios discretos, en este caso, joyas de Neil Lane, zapatos de Brian Atwood y un clutch de Judith Lieber.

4. Julie Bowler de Peter Som


La actriz que da vida a Claire en Modern Family, Julie Bowen, arriesga con este vestido vaporoso con print floral y escote halter de Peter Som. En conjunto es uno de los estilismos más acertados de la gala, y aunque el print no sea santo de mi devoción, Bowen sabe como defender el vestido.

5. January Jones de Prabal Gurung


La protagonista de Mad Men, January Jones, apostó todo al rojo enfundándose en este voluminoso Prabal Gurung de corte tail-hem. Con un tono de piel tan nórdico no hubiese apostado por un color tan fuerte, pero supongo que fue el corte del vestido lo que enamoró a Jones, quien lo combinó con unas sandalias jaula negras.



El exceso de tul, los colores estridentes, y las ganas de llamar la atención, fueron los errores más cometidos entre las peor vestidas de los Premios Emmy 2014. Quitarle el puesto de reina del mal gusto a Lena Dunham siempre es complicado, pero algunas de estas estrellas televisivas han estado cerca de conseguirlo. Por mucho que duela, debo decir que el Prada naranja de Kerry Washington hubiese estado bien en los noventa (muy probablemente) pero es incomprensible que se haya barajado entre las mejor vestidas. Al igual que Sarah Paulson, quien parece que va envuelta en un envoltorio de caramelo gigante. A Claire Danes le sobra el cinturón, el terciopelo del Nicolas Jebran de Allison Janney es caso aparte. Así podría seguir, pero no os robaré el placer de pasar a lo más fuerte.

1. Lena Dunham de Giambattista Valli


Lenna Dunham, actriz y creadora de Girls, se ha convencido de que todo vale. Por ejemplo, este vestido de Giambatista Valli que ya nos dejó boquiabiertas en su día en su inexplicable afán de mezclar de una forma irónica la ostentosidad de la Alta Costura con la comodidad de un pijama. El vestido de por sí es indescriptible, con esa camisa rosa (no sé que tipo de persona considera eso un pijama) y la falda de tul degradé, pero es que encima de ser espantoso no se ajusta a su cuerpo en absoluto. 

2. Kaley Cuoco-Sweeting de Monique Lhuillier


Empecemos con que no me gusta nada su nuevo look, sigamos con el vestido. La actriz de la ingeniosa sitcom friki The Big Bang Theory, Kaley Cuoco, siempre ha tenido un gusto peculiar a la hora de vestir (punto en común con Penny) por lo que apenas me sorprendió con este vestido de tul a capas de la colección Resort 2015 de Monique Lhuillier. La combinación de colores ya me parece demasiado arriesgada, pero es que es además es visible que tanto tul nunca puede ser bueno.

3. Mayim Bialik


Todos pensábamos que los estilismos imposibles con los que Mayim Bialik se humilló durante nuestra infancia interpretando a Blossom acabarían cuando La 2 dejase de reponer la serie una y otra vez. Estábamos equivocados. Bialik hizo una clara demostración de lo bien que se mete en el papel que interpreta con un vestido azul klein de encaje digno de la abuela de Amy Farrah Fowler. El peinado de señorona acompañando el vestido ya me mata.

4. Louise Roe de Monique Lhullier


Parece mentira que sea estilista y capaz de ponerse este vestido. Con un vestido too much de Monique Lhullier, Louise Roe acapara todas las miradas por un print estridente que se mimetiza con sus rayos, un exceso de volúmenes y una abertura lateral descaradamente innecesaria. A veces Louise menos es más, y deberías saberlo.

5. Zooey Deschanel de Oscar de la Renta


Puedes amarla u odiarla. Todos adorábamos a Zooey Deschanel en 500 días juntos con su inocente encanto, su flequillo recto y unos penetrantes ojos azules, pero interpretar a Jess en New Girl la ha hecho ganarse más de un hater. Lo que odio yo ahora mismo es esa tonalidad de rosa que me ciega. Aunque el Oscar de la Renta que lució Zooey fuese sencillo, la silueta tulipán y el escote palabra de honor favorecen a la actriz. A diferencia del color, que además de dañar nuestras retinas hace desaparecer de un plumazo cualquier posible elegancia que este estilismo pudiese llegar a tener.


MTV VIDEO MUSIC AWARDS 2014, LA PEOR ALFOMBRA ROJA DEL AÑO

El pasado lunes el Teatro Nokia de Los Ángeles fue testigo de los MTV Music Video Awards (VMA's para habituales de las alfombras rojas), donde se dieron cita rostros conocidos del mundo de la música y la televisión. Sí hombre, donde Miley Cyrus se marcó su inolvidable twerking junto al hasta entonces desconocido Robin Ticke el año pasado.


No me equivoco cuando digo que esta ha sido una de las peores alfombras rojas que he visto y veré. Hasta lo bueno dejaba bastante que desear, y no es de extrañar que entre las mejor vestidas tengamos a tres miembros del clan Kardashian. Probablemente echéis de menos a Taylor Swift y su mono de María Katrantz, pero me niego a decir que me gustó el atrevimiento. Mención especial para los estilismos de Jordan Dunn y Victoria Justice (en especial su clutch Flavia de Edie Parker).

1. Kendall Jenner


Kendall Jenner para mi fue sin duda la mejor vestida de la noche. Supo encontrar la elegancia adecuada para este evento con su increíble mono negro con pantalón de corte recto y top semi-transparente con el escote más favorecedor que puede vestir su pecho. Los accesorios dorados y las sandalias con adornos a juego, completan un look sofisticado que demuestra una vez más que para todo lo que tiene de Kardashian, esta chica parece que se salva.

2. Chanel Iman de Balmain


Uno de los estilismos más arriesgados de esta alfombra roja lo protagoniza este sensual Balmain midi de la colección de otoño de 2014. Chanel Iman lució una pieza de una de las colecciones que más ganas tenía de ver fuera de la pasarela, y no me ha decepcionado en absoluto. Aunque su peinado me recuerde demasiado a la época más oscura de Rihanna, las sandalias de Casadei son un accesorio clave para merecer esta segunda posición.

3. Kim Kardashian de Balmain


Que Kim Kardashian se encuentre en este ranking demuestra que ha sido una de las alfombras rojas más espeluznantes de la historia. Sin ese excesivo escote que muestra sin censura sus excesivos pechos, y sin esas sandalias podríamos hasta decir que ha acertado con este precioso Balmain bordado en tonos blancos, negros y corales.

4. Kylie Jenner


Aquí tenemos a la tercera del clan, la apenas reconocible Kylie Jenner vistió este wrap-dress de seda negro con una amplia abertura que dejaba al descubierto su pierna. El inexistente peinado y las discretas joyas doradas dan un toque desenfadado a un vestido que podría haber pecado de elegante.

5. Jennifer Lopez de Charbel Zoe


Jennifer Lopez tiene muy claro que su cuerpo es perfecto, y una vez más ha querido demostrárnoslo con este vestido largo con cola que firma Charbel Zoe. En brillante plateado, con sensuales cortes por todo el cuerpo y una falda con una generosa abertura que dejaba al descubierto una de sus piernas, este vestido podría haberme convencido a mi también de que la cantante es la mejor vestida de los VMA's. Los Tartini blancos de Jimmy Choo son de los pocos zapatos blancos que tolero, el clutch Talia Mini fastueux de Thale Blanc es perfecto para el vestido y las joyas de Norman Silverman sorprendentemente discretas. Todo parece perfecto, pero la cantante ha querido arriesgar con un vestido que es demasiado, y desentona en estos premios. Too much JLo, esto es la MTV.



Ser la peor vestida también tiene su mérito, puestos a pecar de horteras habrá que hacerlo realmente bien para conseguir un primer puesto. Sobre la alfombra roja de los MTV Video Music Awards 2014 la cosa estuvo difícil, algunos de los trapos que desfilaron ante nuestros ojos eran un auténtico espanto. Cinco eran pocas posiciones para todo lo que podría haberse sacado de esta fiesta, pero creo haber elegido sabiamente. Si buscáis a Miley Cyrus y su Alexander Vauthier Couture aquí no la encontraréis, pero Beyoncé con su Nicolás Jebran Couture se me ha escapado por los pelos. Terrorífica mención para Greer Grammer, Ariana Grande, Nicki Minaj, Iggy Azzalea, la vuelta de Gwen Stefani, Kesha y - esto os va a doler - Chloe Grace Moretz (quien declaró post-party que le había robado el Louis Vuitton a su madre).

1. Amber Rose de Laura Dewitt


Lo primero que pensé tras ver a la mujer de Wiz Khalifa, Amber Rose, vistiendo este Laura Dewitt fue en una copia barata de Rose McGowan sobre la alfombra roja de estos mismos premios en 1998. Indudablemente ambas mujeres comparten el gusto por desfilar prácticamente desnudas ante las cámaras, y aunque haya conseguido su meta de acaparar toda la atención, para mi lo de McGowan es similar pero incomparable (ser novia de Marilyn Manson incluye un bono ilimitado de estridencias varias). El vestido (por decir algo) de Laura Dewitt era más recatado que la versión original, y la idea de combinarlo con un bikini plateado nos ha ahorrado el tener que ver de nuevo un tanga de leopardo sobre la alfombra roja.  Felicidades Amber, eres la merecida ganadora de esta primera posición.

Rose McGowan acompañando a Marilyn Manson, su pareja por aquellas épocas, a los MTV Video Music Awards de 1998

2. Charli XCX de Moschino


Que Moschino sea tu elección para una alfombra roja tiene sin duda mucho peligro. No sabemos si este mono felino fiel al estilo de la cantante Charlie XCX es un disfraz o un pijama, pero al menos supo combinarlo con unas sandalias de tacón de Nicholas Kirkwood. El clutch de Vivienne Westwood es otro delito.

3. Rita Volk


Lo de Rita Volk directamente no lo entiendo. No sé si quiere dar una nota romántica a la velada con esta especie de vestido de encaje y transparencias, simular la ropa interior de gala de su bisabuela o simplemente su estilista la odia. Si estuviese en mi mano, esta sería su última alfombra roja.

4. Demi Lovato de Lanvin


Que Demi Lovato convierta este Lanvin en lo peor de lo peor tiene explicación. El clutch en rojo es too much, pero el vestido largo con escote en V y apertura lateral y las sandalias doradas no están nada mal. El problema es ella, ella embutida en este vestido. Demi, Demi, Demi...

5. Rita Ora de Donna Karan Atelier


Lo de Rita Ora no tiene nombre. Empeñada en ser una Hollywood star a la antigua, pero enseñando siempre más de lo que puede, convierte este impresionante Donna Karan Atelier rojo en algo vulgar. Los diamantes y los rubíes no hacen más que darme la razón. Al igual que me pasa con Jennifer Lopez, no entiendo donde se cree que va esta mujer así vestida.


Y... Katy Perry de Versace


Katy Perry se declara fan de Britney Spears con este Versace denim de bastante mal gusto. La cantante nunca ha conocido el término medio y puede acertar o fracasar estrepitosamente con su elección en cada una de sus apariciones públicas. En este caso, el desconcierto que sentí tras verla así vestida se resolvió con la anécdota de que Katy quería homenajear a Britney (definitivamente la odia) emulando el look con el que la princesa del pop acudió a los American Music Awards en 2001, con Ken incluído. Después de ver a Justin Timberlake de vaquero, abarcando todas las acepciones de la palabra, lo de Katy Perry casi no tiene importancia.