domingo, 9 de junio de 2013

15 años envidiando a Carrie Bradshaw



La fabulosa serie de televisión Sexo en Nueva York cumplió esta semana quince años. A pesar del tiempo no podemos olvidar aquella famosa cabecera en la que Carrie recorría Manhattan enfundada en un tutú, su amplia colección de tacones o bolsos baguette de los que nos hizo adictas, lo malo que era Mr. Big o aquel impresionante desenlace en París.

Sarah Jessica Parker nos ha hecho desear ser Carrie Bradshaw sentadas ante el ordenador fumando Marlboro Light mientras escribimos Sexo en la Ciudad para más tarde ir a algún sitio increíble corriendo por Manhattan subidas a unos altísimos tacones de alguna firma exclusiva . Y a pesar de que se cumplen 15 años desde el inicio de la serie, muchos de sus looks siguen impresos en nuestras retinas.



El brunch, las cupcakes, los Cosmopolitan, las beauty parties... Son muchas las cosas que Carrie Bradshaw ha puesto de moda, pero si a alguien le debe su fama es a Patricia Field, la estilista de la escritora más fashionista de la televisión. La estilista hizo que Sarah Jessica Parker y su personaje se fueran fundiendo a lo largo de las temporadas de la exitosa serie de televisión hasta tal punto que las apariciones de la actriz sobre la alfombra roja eran seguidas por los fans como auténticas masterclass de estilo.

El secreto, según la Patricia Field, es estar siempre un paso por delante de lo que va a llevarse. Y mezclar mucho. Colores, texturas, estampados... y presupuestos, ideal que sin duda hace que los estilismos de Sexo en Nueva York sean actuales quince años después de ser llevados. La principal característica de Field es su capacidad para aunar prendas de alta y baja gama para conseguir mayor variedad a la hora de combinar, algo que ya demostró convirtiendo a Anne Hathaway en toda una trendsetter en El diablo viste de Prada.

En la ficción, la columnista tenía a la sensual Samantha, la tradicional Chalotte y la racional Miranda como amigas, y aunque cada una tenía, además, su propio estilo, compartían obsesión por los Manolos. No podremos olvidar la escena en la que Mr. Big pide a Carrie matrimonio con un par de Manolos azules, modelo que se agotó en las tiendas de la firma. La serie ha convertido estos zapatos en un objeto de deseo para toda mujer, además de hacer a Blahnik todo un mito.



Pero 15 años dan para mucho, y objetos fetiche hubo unos cuantos. El clutch Power Silver Shade de Swarovski, el collar con el nombre de Carrie de Alex Woo, el bolso Baguette de Fendi... Más adelante, con las películas también supieron marcar tendencia. Y es que sólo Carrie Bradshaw es capaz de elegir a la irreverente Vivienne Westwood para su vestido de 'no boda'.


Sex and The City se emitió en la HBO hasta el 22 de febrero de 2004. La expectación era tal que también se hicieron dos películas con Carrie, Samantha, Charlotte y Miranda como protagonistas. Los más nostálgicos encontrarán ahora consuelo en la precuela, The Carrie Diaries,encarnada por Anna Sophia Robb durante la etapa de estudiante de una jovencisima Carrie en la década de los ochenta, y sus principios como escritora en la ciudad de Nueva York. No es para nada lo mismo, pero quizás ayude.. Keep calm and Carrie on!






No hay comentarios:

Publicar un comentario