martes, 12 de noviembre de 2013

La reconciliación con Miley Cyrus ● #MTVEMA2013



La noche de los MTV European Music Awards (EMA) debía haber pertenecido a Redfoo, un excelente maestro de ceremonias al que la cadena debería acudir más a menudo, a Eminem que recibió el premio-homenaje a Mejor Artista Global y se llevó el de Mejor Artista de Hip Hop, o a Lady GaGa, quién al día siguiente lanzaba su nuevo trabajo, ARTPOP, con el que Vevo y Youtube llevaban metiéndonos publi en los mejores vídeos más de un mes. Pero como cabía de esperar, no fue así. Si todos esperábamos otra noche donde la mediática Miley Cyrus nos indignase y escandalizase por igual estábamos muy, pero que muy equivocados. 

La gala comenzaba con una primera actuación de la joven cantante quién iba vestida con un recatado vestido plateado siguiendo la ambientación galáctica del evento. Un actuación totalmente distinta a la protagonizada en los Video Music Awards (VMA) junto a Robin Thicke, quien actuó a continuación rodeado de una decena de strippers. Miley cantaba We Can't Stop acompañada de una enana vestida de femme-fatale con quien realizó un «mini-twerking» en tono satírico para así acallar las críticas del publico. Hasta aquí todo muy decente.


El momento cumbre de la noche llegó en su otra actuación, donde Miley hizo que todos sus detractores se quedaran anonadados hasta que los últimos acordes de Wreking Ball, su último single, dejaron de sonar en Ámsterdam. Esta actuación, probablemente es y será la mejor actuación de su carrera musical, con un toque minimalista y una gran pantalla de tela hecha tiras tras ella que proyectaba un primer plano de la estrella llorando sin parar. Muy metida en su rol, Cyrus consiguió emocionar a todo el público. Y no solo a los asistentes al evento, desde casa hizo que muchos nos quedásemos sin palabras (y no solo los que amamos profundamente esta canción).

También es verdad que no podía acabar la noche sin provocar que se hablase de ella al menos el próximo mes, y ese momento llegó. En declaraciones de los participantes en la gala días previos a que esta se celebrase, la prensa preguntaba a Redfoo si la celebrity habría pasado por alguno de los famosos coffee shops de la capital holandesa.. Y efectivamente, Miley había pasado por alguna de estas estimulantes cafeterías. Cuando recogió su galardón al Mejor Vídeo, no solo imitó a Terry Richardson, fotógrafo que lo dirigió, sino que rindió un pequeño homenaje a la ciudad de Ámsterdam encendiéndose un porro.





En mi humilde opinión, los haters de Miley se cuentan por millones, sino este acto hubiese sido pasado por alto con total seguridad. No es que la cantante no se haya ganado a pulso todas las críticas que han sido vertidas sobre ella, su «twerking», sus provocadores estilismos y su incontrolable lengua, pero la aparición en los EMA ha eclipsado por completo aquella poseída que hacía movimientos obscenos ante los ojos del mundo. Grandes iconos de la música actual antes que ella, se han subido a un escenario en Ámsterdam con un porro en mano, por no ir más lejos la mismísima Lady GaGa se encendía uno lanzado por los fans al escenario en su última actuación en Holanda.. Por no hablar de cómo Rihanna se confesó consumidora de marihuana tras lanzar su disco Diamonds. Muchos haters para muy poco escándalo. Con esta gala Miley ha vuelto a ganarse su lugar en mi corazoncito.

MIENTRAS QUE EN LA ALFOMBRA ROJA..






Uno de los estilismos más comentados de los MTV European Music Awards fue precisamente el de Miley Cyrus, incluso muchas revistas incomprensiblemente hablan de ella como una de las mejores vestidas de la noche. Ahí, si que no estoy de acuerdo. El vestido que utilizó la joven estrella me pareció vulgar y totalmente desaconsejable, por muy buenos que fuesen sus propósitos luciéndolo.

Su vestido vintage mostraba serigrafiados los rostros de Tupac Shakur y Biggie Smalls, dos grandes raperos, héroes de su género, asesinados en 1996 y 1997 por disputas en el mundo del Hip Hop. En la parte baja del vestido podíamos leer el mensaje «Please, stop the violence», frase con la que la cantante hizo todo un alegato contra las rivalidades en el mundo del Rap.

Su look se complementaba con unas botas muy muy altas de Tom Ford, y un surtido de cadenas, ear cuff y pulseras.

Fotos: Getty Images

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